¿Volverán algún día los precios de antes?
En general, los precios de las cosas han subido bastante durante los últimos años, en especial durante esta época de pandemia, en la que las importaciones bajaron considerablemente y se generó una escasez de productos, lo que hizo que la oferta bajara, la demanda aumentara y, lógicamente, los precios subieran. Por ejemplo, muchas constructoras dejaron proyectos habitacionales en pausa y también las automotoras dejaron de recibir autos nuevos, lo que provocó -creo yo- que la demanda por estos bienes se volcara hacia los mercados de segunda mano, con lo cual los precios de autos y casas usados se dispararon a las nubes. Además, los retiros de las AFP y los ingresos familiares de emergencia (IFE) hicieron que las personas tuvieran mayor liquidez, lo que también influyó en el aumento de los precios de los bienes, según me parece.
En este escenario, los dueños de videojuegos viejitos vieron una oportunidad de generar mucha plata vendiéndolos a precios inflados. Quizás pensaron: «Ya que la gente tiene más dinero y todo está más caro, ¿por qué no aprovechar de subir un poquito los precios?». No sé si habrán pensado eso, pero el hecho es que los juegos y las consolas sí están mucho más caros que hace 1 ó 2 años.
El problema es que, a diferencia de los mercados automotriz e inmobiliario -donde los precios de autos y casas usados son regulados, más o menos, por los precios de los bienes nuevos-, el mercado de los videojuegos y consolas vintage no tiene bienes nuevos que lo regulen. Se dice que cuando la oferta de autos y casas nuevas vuelva a su ritmo normal, los precios del mercado de segunda mano bajarán. ¿Pero qué tendría que ocurrir para que los precios de los juegos vuelvan a ser los de antes? No se me ocurre nada.
Al contrario, sí se me ocurre cómo podrían seguir subiendo. Por poner un caso: en 2017, vendí un cartucho de Metroid: Zero Mission, de Game Boy Advance, en CLP 22.000. En febrero de este año, vi uno que se vendió en CLP 40.000. En mayo, se vendió otro en CLP 50.000, y en agosto, otro en CLP 60.000. ¿Qué pasará si alguien quiere vender su copia de este juego y ve el precio al que se vendió el último (y también la rapidez de la venta, porque lo compraron el mismo día que lo publicaron)? Lo más probable es que decida venderlo a más de CLP 60.000, porque el juego es poco común y los coleccionistas lo compran al precio que lo publiquen. Y no importa que hace unos días haya salido un nuevo Metroid; eso no hará que los demás bajen de precio, en absoluto.
Y se me ocurre otra razón por la que los precios seguirán subiendo: AliExpress. Quizás suene extraño pero, de un tiempo a esta parte, mis amigos chinos se las han ingeniado para piratear juegos de prácticamente cualquier consola de Nintendo. Estos juegos, llamados erróneamente repros, se venden acá en Chile a precios superan a los que tenían los originales. Entonces, por ejemplo, si alguien quiere vender un Super Mario 64 original (que hasta hace unos años costaba CLP 10.000, o sea, unos USD 20 de ese tiempo) y ve que estas versiones chinas las venden en CLP 20.000, lógicamente sentirá que debe pedir más dinero por él. Es obvio: una copia pirata de dudosa calidad no puede costar más que una original. Es así como hace poco vi que vendían un cartucho de Mario 64 original, en muy mal estado estético, en CLP 40.000 (USD 49, aproximadamente). De esta forma, el aumento sostenido del precio del dólar hará que los juegos repros sigan subiendo su precio, haciendo que comprar uno original sea cada día más difícil.

Así que, respondiendo a la pregunta «¿Volverán algún día los precios de antes?», mi respuesta sería que no y que, peor aun, seguirán subiendo sin control. Pero ojo, no es que quiera que vuelvan los precios de 2004 ó 2007, no soy un iluso. Lo que me gustaría es que los precios dejaran de inflarse y de subir exponencialmente como ha ocurrido estos dos últimos años. Y eso, creo yo, es lo que no va a ocurrir, tristemente.



