La historia continúa así: este 2024, específicamente el 12 de marzo en la madrugada, me encontraba en mi computador vitrineando el Marketplace de Facebook. Eran casi las 2:00 hrs. y, entre todo el revoltijo de publicaciones que aparecían frente a mí, pude ver televisores viejos, videojuegos de diferentes consolas, LPs, CDs, cassettes… y, también, consolas piratas. Y justamente mis ojos se detuvieron una de esas consolitas, la cual me pareció muy familiar. «¡Ah! -me dije- Una Creation», e inmediatamente hice clic en el anuncio para ver más detalles. Ya saben, soy un baboso por estos aparatos chinos, así que cuando encuentro una publicación así, entro a mirar sin pensarlo dos veces.
Así que ahí estaba la famosa Creation, con su forma tan similar a una NES original, pero de menor tamaño. Y, como se ve en la foto que les comparto aquí, venía con juegos en memoria. Yo ya tengo un par de estas consolas piratas actualmente, así que no sentí especiales deseos de comprar esta que estaba en venta, porque ¿para qué comprar otra más de las mismas? Sin embargo, mirando bien la foto -con mucho esfuerzo cerebral dada la hora que era- noté que esta consola tenía 3 diferencias notables con respecto a las que tengo, las cuales llamaron poderosísimamente mi adormecida atención, a saber:
- Aparte de la ranura para juegos de NES, mis Creation tienen una segunda ranura para cartuchos de Famicom. Sin embargo, esta que estaba publicada no tenía tal ranura extra, por lo que se necesitaría usar la ranura frontal con un adaptador de 60 a 72 pines para los juegos japoneses.
- El «botón» para expulsar los cartuchos estaba en la parte frontal de la consola, mientras que en las mías está atrás.
- Los botones de encendido y reinicio eran grises y estaban a la izquierda. Por el contrario, en las mías son negros y están a la derecha.
Me detuve a mirar la foto a la vez que mi mente intentaba determinar por qué esa consola me parecía tan familiar si era tan distinta a las Creation que ya tengo. Mientras trataba de dar con la razón, comencé a mirar las demás fotos que el vendedor había subido a la publicación, y fue ahí, amigas y amigos, fue ahí cuando caí en la cuenta de qué era lo que mis cansados ojos estaban presenciando:
Vi ese menú a dos columnas, con fondo negro y letras verdes, azules y rosadas, y ese título «Super 650 in 1» y me di cuenta de lo grandioso de aquel momento: ¡Después de 25 años, al fin volvía a ver el mismo modelo de Creation que tuvimos mis hermanos y yo! Era exactamente el mismo. ¡Por eso me parecía tan familiar! 😲 Y luego de ver las fotos restantes, me convencí aun más, ya que tenía los mismos controles que nuestra extinta consola. Y, quizás lo mejor de todo, es que estaba en venta en mi ciudad. ¡Era una oportunidad única! ¿Qué hice, entonces? ¡Pues le escribí al vendedor de inmediato, ¿qué más iba a hacer?! 🤣 Sin embargo, por la hora, obviamente, no me contestó.
Al día siguiente, revisé mi celular apenas desperté, con la esperanza de ver una respuesta, pero no, no me había contestado nada. Dejé pasar unas horas, como para no mostrarme desesperado, y a las 11:51 hrs. le volví a escribir.
Nada.
Luego, volví a la carga a las 14:46 hrs., 18:30 hrs. y a las 21:45 hrs.
Nada.
A esa hora yo ya estaba perdiendo las esperanzas. Después de todo, ¿qué probabilidades había de que yo pudiera comprar, en mi propia ciudad, el mismísimo modelo de Creation que mi hermano compró hace un cuarto de siglo en Iquique, a más de 2.200 km de aquí? Esto parecía demasiado bueno para ser verdad, así que ya me esperaba una respuesta del tipo «Lo siento, amigo, ya se vendió». Al fin y al cabo, es típico de la gente dejar sus avisos activos en Marketplace aunque hayan vendido el producto hace meses.
Al día siguiente, no quise insistir más. Simplemente, me decidí a esperar una respuesta. Y así estuve casi todo el día hasta que, a media tarde, a eso de las 15:44 hrs., recibí un mensaje del vendedor, el cual decía…






