Consiguiendo el dinero
Luego de pensar mucho, finalmente dimos con una idea: vender helados en bolsitas. Y aunque pueda parecer algo que no reporta muchas ganancias, lo cierto es que sí se gana dinero con un negocio así. De hecho, ya había varias casas vecinas donde se vendían estos helados. Eso implicaba una competencia fuerte, pero nosotros supimos diferenciarnos: hacíamos helados de sabores que los demás no. Teníamos de naranja, guinda, manzana, frambuesa y otros que no recuerdo. ¡Incluso teníamos de melón tuna! Recuerdo que iban a comprar de a 10 ó 20 unidades, incluso de noche… Qué buena idea fue ese negocio 🙂.
No sé exactamente cuándo comenzamos a vender helados ni cuánto tiempo duró el negocio, pero tengo la sensación de que fue más de un año. Durante todo ese tiempo, fuimos juntando peso por peso todas las ganancias, con la esperanza de poder juntar rápidamente el dinero. Sin embargo, ustedes deben saber que en aquellos años un Super Nintendo era un producto muy caro, así que aquellas esperanzas se fueron diluyendo poco a poco al ver que no estábamos acercándonos a la meta a la velocidad deseada. Pero un día supimos algo que nos hizo salir del bajón anímico. ¿Qué fue?
En 1997, mi hermano mayor cursaba 3er año de Enseñanza Media, y en su curso estaban organizando un paseo para las vacaciones de verano, específicamente para enero de 1998. El viaje sería a una ciudad del norte de Chile llamada Iquique… ¡donde hay una zona franca! «Entonces, el Super Nintendo debería estar más barato allá«, nos dijimos con mi hermano. Al saber esto, nos pusimos manos a la obra y seguimos trabajando duro para juntar todo el dinero que pudiéramos hasta la fecha de su viaje.
Finalmente, llegó el 5 de enero de 1998, día en que Cristian partió a Iquique, aquella ciudad que nos permitiría conseguir esa consola que tanto deseábamos. En aquellos años yo tenía una agenda donde iba escribiendo algunos hechos importantes que ocurrían en mi vida, así que obviamente la salida de Cristian al norte del país quedó registrada en ella, tal como pueden ver en la imagen adjunta.
Pero… ¿cuánto fue el dinero que pudimos recaudar después de tanto tiempo de trabajo? Nada más ni nada menos que… $20.000 (unos USD 40, creo). Eh… bueno, es cierto, no fue la cantidad que hubiésemos querido, pero fue gracias a nuestro esfuerzo y eso es muy valorable. ¡Ah! Y también fue gracias a una donación de mi hermano Francisco, que tenía apenas siete años. Él puso $215 (cerca de USD 0,5), así que le prometimos que él sería dueño de un botón de un control del Super Nintendo. Creo que con eso quedó contento 😂.





