¿No será mucho?
Finalmente, y luego de pensar en los riesgos, costos y beneficios de mi participación en la feria, le escribí a Juanito que iba a ser imposible para mí asistir los tres días, pero que sí podía llevar todas mis cosas a la última jornada del evento, es decir, el domingo. Su respuesta fue, a lo menos, curiosa: «[Contaba] con tus equipos para el Área Retro. ¿No podrías prestarlos [el viernes y el sábado]?«. Sí, Juanito quería que les facilitara ciegamente casi toda mi colección para que la tuvieran en la Super Mega Expo durante dos días sin mi supervisión, y a cambio me ofrecía publicidad a mi tienda en el sitio web y las redes sociales de la feria.
Sin embargo, la mayor desfachatez vino después: «Si gustas, los días anteriores cuida el Área un amigo tuyo«. A ver… no bastaba con que yo prestara casi toda mi colección de juegos para que fuera utilizada por cientos de personas durante tres días y sin que me brindaran garantías sobre su seguridad, llevándola al recinto yo mismo por mi cuenta y sin recibir nada a cambio más que un poco de publicidad para mi tienda. No, no era suficiente, sino que, además, para suplir mi ausencia, un amigo mío tendría que ir a cuidar el Área Retro los días que yo no fuera. ¿Acaso no iba a estar su amigo coleccionista a cargo de dicha área de la feria? Es decir que yo tenía que facilitar mis consolas y juegos, ¿y además sería el encargado del Área Retro completa? Eso no me pareció nada justo, por decir lo menos.
Así que le escribí contándole que ningún amigo tenía la disponibilidad de estar dos días completos cuidando consolas en la Super Mega Expo, y que mi colección estaría donde yo estuviera. Es decir que yo tenía que facilitar mis consolas y juegos, ¿y además sería el encargado del Área Retro completa? Mi propuesta de estar el día domingo no le pareció bien, así que simplemente yo ya estaba fuera de la exposición. «Nos complica bastante a estas alturas, porque ya anunciamos [el Área Retro]«. Esa frase me hizo sospechar de que efectivamente yo iba a ser el Área Retro completa, pero luego recordé que iba a ir su amigo coleccionista y que ya tenían unas 6 u 8 consolas listas, así que desestimé mi suposición.
A esas alturas, quedaban dos meses para que se realizara la Super Mega Expo, así que le dije a Juanito que estaba seguro que podrían reemplazarme sin problemas. Después de todo, yo no tengo la mayor colección de videojuegos de mi ciudad en absoluto.
Nota 1 X
No revelaré los nombres reales de la feria ni de sus organizadores por razones que serán muy evidentes para ustedes a medida que avanzan en su lectura. Este es el porqué de esos nombres tan llenos de imaginación y creatividad que verán en este artículo 😝



