2. Super Mario Bros. 3

Un juego con tantas etapas, tantos power-ups, tan buen diseño y tan buena música no podía faltar aquí en mi listado. El gran broche de oro de la saga Super Mario Bros. de NES se instala en el podio de mis grandes favoritos por derecho propio, lugar al que llegó cuando me lo prestaron hace muchos años para jugarlo en mi Creation, en una época en que no se conseguía pirateado. ¡Vaya! Son tan pocos los juegos que conocí en cartuchos originales…
Creo que a mis hermanos y a mí nos costó mucho avanzar en Super Mario Bros. 3, pero mientras más lejos llegábamos, más nos dábamos cuenta de lo grandioso que es este juego. Siempre he pensado que Miyamoto y su equipo estaban inspiradísimos cuando lo crearon, poniendo toda su imaginación en él. Los nuevos personajes, las nuevas mecánicas de juego, los secretos por descubrir… todo se conjuga de una manera impecable para darnos una de las mayores y más geniales aventuras de los hermanos Mario. Y déjenme decir que, si tengo que elegir el mejor plataformas de Mario en dos dimensiones, sin duda me quedo con este, incluso por encima de Super Mario World, aunque la distancia que los separa no es mucha.
Todavía recuerdo cuando un fin de semana tuve que ir a casa de Pablo -el compañero de colegio al que le vendí mi Family Game– a hacer un trabajo, mientras mis hermanos se quedaron jugando Mario 3 en la mía. A media tarde sonó el teléfono de la casa (no había celulares) y el papá de mi compañero me dijo que era para mí: eran mis hermanos que me llamaron exclusivamente para contarme que al fin habían logrado terminar el juego. ¡Y yo me lo perdí! Pero después de eso pudimos acabarlo varias veces, por lo que sí, he visto su final. Super Mario Bros. 3 es uno de esos pocos juegos que sí he completado 🙂.



