Análisis: Donkey Kong (NES, 1986)

Hoy quiero analizar uno de los juegos más importantes de la industria, en su versión de NES. Con ustedes, el gorila burro.

Empezando…

Pantalla de título de Donkey Kong.

Al iniciar la sesión de juego, aparece la ya clásica pantalla con fondo negro, el color predominante en el background de los juegos de aquella época. Las opciones no son muchas: podemos elegir si jugaremos solos o acompañados, y si lo haremos en modo principiante (A, beginner) o experto (B, expert).

Un compañero de universidad al que le encantaba Donkey Kong Country, de Super Nintendo, no tenía idea de la existencia de este juego. Cuando se lo mostré en su PC (gracias al milagro de la emulación), no podía creer que este, Donkey Kong para NES, tenía el mismo tema inicial que el de SNES. Claro, debemos obviar la calidad del sonido, pero la melodía es la misma. ¿No lo sabías? Échale un vistazo al original y escucha.

Dinámica de Donkey Kong

Bien, luego de pasar un laaaaaaargo rato configurando lo que será esta aventura con olor a arcade, empezamos a jugar. ¿Y cómo se hace? Pues lo cierto es que esto tiene menos ciencia que un estornudo: con el botón A hacemos que Mario salte, que es lo único que sabe hacer por ahora (ya intuyen por qué se llamaba Jumpman, ¿cierto?); y con la cruceta lo movemos de lado a lado… y también logramos que suba y baje escaleras. Simple. Tan simple, que para muchos es fome.

Pero hay una cosa que no debemos olvidar, estimados lectores. Estamos hablando de un título creado originalmente en 1981, una época donde los juegos de recreativas (como les llaman en España a las máquinas arcade) eran en su mayoría del tipo «matamarcianos», es decir, donde lo único que había que hacer era mover una nave de derecha a izquierda y destrozar tus dedos contra un botón rojo para dispararle al montón de naves enemigas que se te tiraba encima. Creo que eso es más fome aun.

Entonces, estamos hablando de un juego que marcó un antes y después en la historia, tanto de la industria de los videojuegos como de la compañía nipona Nintendo. Es el juego que sirvió de trampolín para el ahora famoso Shigeru Miyamoto, un genio del área.

Primer nivel de este clásico.

Pero no nos alejemos del tema, que es la dinámica de Donkey Kong. Al comenzar el juego, vemos al gorilón en lo más alto de la construcción. Detrás de Mario, en la izquierda de nuestra pantalla, hay un tambor de aceite. Por si te llama la atención saltar encima, hazlo bajo tu propia responsabilidad.

La dificultad del juego está en que DK no estará tranquilo esperando a que vayamos a rescatar a Pauline, sino que, como leíamos en la historia, hará lo imposible por acabar con Mario. Por ejemplo, lanzará contra nosotros un sinfín de barriles, y a veces hasta lo hará contra ese tambor de aceite para intentar que el fuego nos devore… Mmm… parece que el juego no es muy sano, jajaja…

Sin embargo, pese a toda esa extraña e injustificada rabia de Kong contra nosotros y a la enorme cantidad de barriles que nos lanza, no estamos solos. Tenemos a nuestro alcance algunos mazos que nos permitirán acabar con los barriles y, aunque parezca extraño, apagar el fuego.

En cada nivel hay ciertos artículos que pertenecen a Pauline, y si los recolectamos, recibiremos puntaje extra. También recibiremos puntaje por cada barril que saltemos o destruyamos con el mazo, así como por cada llama de fuego que apaguemos con él.

El segundo nivel.

En la esquina superior derecha de la pantalla tenemos tres indicadores (ver imagen). El primero es M (Marios), que nos muestra cuántas vidas nos quedan. El segundo es Bonus, que es el puntaje que recibiremos como premio al finalizar la etapa. Comienza en 5.000 y va disminuyendo a medida que pasa el tiempo. Y por último, tenemos el indicador L (Loops), que nos recuerda cuántas veces hemos finalizado el juego.

La versión de Donkey Kong para NES tiene tres niveles, contrariamente a la original, que tiene cuatro. Y si alguien se pregunta: «¿Por qué tengo que rescatar tantas veces a Pauline?», la respuesta nos queda bien clara en la versión de recreativas. Ahí se nos muestra que luego que llegamos a la cima del nivel, Kong se lleva a la chica subiendo por las escaleras que están a su lado. Por lo tanto, sólo rescatamos a Pauline al final de la última etapa.

« Anterior Siguiente »

También te podría gustar...