9. Yie Ar Kung-Fu (Konami, 1985)
Su nombre significa algo como Uno dos Kung-Fu, cosa que yo interpreto como si alguien contara «Uno… Dos… ¡Tres!», pero cambiando el «¡Tres!» por «¡Kung-Fu!»… Pero esas son especulaciones mías no más. En fin, lo que importa es que este juego es un clásico. Y aunque no me agradan los juegos de pelea, este me gusta porque lo encuentro chistoso y para nada violento.
En Yie Ar Kung-Fu, nuestro personaje principal es Lee (se lee li, alargando un poco el sonido de la i), un luchador muy rudo con pantalones color rosa. Quizás alguien piense que este juego no tiene historia, pero, según Wikipedeishon, Lee debe luchar sin armas para obtener el título de Gran Maestro y así honrar la memoria de su padre. Así que con eso en mente, hay que luchar contra un pequeño pero muy variado grupo de luchadores. Como muchos de los juegos de esa época, Yie Ar Kung-Fu no tiene final y se repite eternamente luego del último nivel.
Y ahora, por supuesto, el video, donde podrán ver a Lee dándole su merecido a Wang y compañía, y también podrán oír la clásica musiquilla de fondo 🙂.




