Y así termina la primera parte de esta serie de veinte juegos de 8 bits que se quedaron originalmente en Japón. Fue un análisis breve, pues quise ir al grano. Sin embargo, les invito a que prueben estos juegos, ya sea mediante emulación o a través de cartuchos pirata, porque estoy casi seguro que más de uno será de su agrado.
Espero que este breve artículo haya sido de su agrado. Más adelante se viene la segunda parte con otros diez juegos que corrieron la misma suerte que los que muestro aquí, así que atentos. ¡Hasta la próxima, nintenderos! 🙂



