5. Battle City (Namcot, 1980, 1985)
Este seguramente es considerado por muchos (me incluyo) como un verdadero clásico. En Battle City o, para algunos, simplemente El Tanque, manejamos un tanque amarillo que se mimetiza súper bien con su entorno, y nuestro objetivo es acabar con todos los tanques enemigos sin que acaben con nosotros ni con nuestra base militar, simbolizada por un pajarraco encerrado entre paredes de ladrillo.
Sin embargo, la mayor gracia del juego radica -como en muchos otros- en el modo multijugador, donde ambos players compiten juntos en pantalla para ver quién destruye más tanques enemigos, aunque también deben trabajar en equipo para que no les destruyan la base. Si quieres jugar con tu hermano o amigo, ten cuidado de que no te dispare: quedarás paralizado de la impresión. Otra gracia es que uno puede construir sus propios niveles, aunque no los podremos guardar. Aún así, esta funcionalidad se presta para muchos retos. Además, en Battle City podemos elegir el nivel que jugaremos, para saltarnos los niveles más fomes, jeje…
El siguiente video muestra el juego simultáneo, que, para mí, es la mejor forma de jugar Battle City 😉.




