Mi visión sobre Wii U
Aún recuerdo la E3 de 2011. Nintendo nos presentaba un nuevo sistema de videojuegos llamado Wii U, aunque en realidad pocos se dieron cuenta de que eso era una consola y no un control para Wii. De hecho, me cuento entre quienes creyeron esto último, aunque al final de la conferencia ya comprendía que se trataba de la sucesora de Wii y no de un accesorio para ella.
Desde entonces, estuve esperando por más información, tratando de averiguar de qué se trataba ese control con pantalla y cómo se suponía que debía usarse en un juego. Finalmente, llegó 2012 y la consola fue lanzada al mercado, con una tibia recepción… la cual, lamentablemente, sigue siendo así: tibia.
Pero a pesar de todos los problemas que ha tenido y de los errores que Nintendo ha cometido con Wii U -entre los cuales cuento el mismísimo nombre de la consola, el pésimo marketing, el muy pobre catálogo de salida (al menos de mi interés), la gran sequía de lanzamientos de peso, las quejas por su poca potencia y el casi nulo apoyo de compañías externas-, creo que es una buena máquina. Vamos, que los que me conocen por este blog saben que los gráficos y la potencia de una consola no son lo más importante para mí a la hora de jugar, y para el precio por el que me la pillé, me parece más que una buena opción. Realmente, mi esposa y yo estamos muy contentos con Wii U.
Entre las cosas que tiene de bueno son los juegos que tengo, la compatibilidad total con los controles y juegos de Wii, la red social Miiverse, las aplicaciones Netflix y YouTube, el sistema Off-TV (que permite jugar solo en el Game Pad, sin usar el televisor)… y los juegazos que se vienen el próximo año, como Mario Kart 8, X, Donkey Kong Country Tropical Freeze, Project C.A.R.S. y, por supuesto, el nuevo Zelda 🤤.
En la foto de arriba pueden ver los cinco juegos de Wii U que tengo hasta el momento, los cuales comentaré brevemente a continuación.





