Mi antigua Family Video Game – Parte I

Hoy quiero contarles una historia muy vieja, como casi todo aquello de lo que escribo por aquí: se trata de mi querida consola Family Video Game.

El «reencuentro»

Aproximadamente, desde 1997 que tuve en mi cabeza esa… mmm… digamos… «culpa» por haber vendido dicha consola. De todas maneras, con mis hermanos juntamos dinero y nos compramos otra, la famosa Creation. Sin embargo, nunca pude superar ese negocio mal hecho. Sufría crisis de pánico, ataques de ansiedad, bajé de peso y estuve en tratamiento por depresión por siete años

No, es broma, jajaja…

En realidad, solo recordaba con nostalgia aquella consola que me dio tantos buenos momentos, sobre todo aquellos de verano. Pero ya no había nada que hacer. Simplemente, nunca más volvería a tenerla… O al menos eso pensaba.

El 21 de marzo del año pasado, entré al sitio de Mercado Libre para comparar los precios que yo tenía en RetroConsolas con los de otros vendedores. Busqué «Zelda Super Famicom» y no encontré nadie que vendiera el mismo juego que yo, pero sí encontré la venta de un artículo que se llamaba «Computer Video Game tipo Famicom». Entré a ver y… ¡era la misma consola que había vendido hacía dieciséis años! La estaban vendiendo completa y con cuatro cartuchos pirata de Family a $33.000 (unos USD 67 actuales).

Cuando la vi, me contacté con mi hermano menor por chat, ya que yo me encontraba en el trabajo. Me dijo que la comprara, pero yo no tenía el dinero suficiente, ya que había hecho hace poco una gran inversión en juegos para RetroConsolas. De todas maneras, yo le dije a mi hermano: «No creo que [se] venda muy rápido esa consola». Él asintió, diciendo: «No creo que haya mucha gente que conozca esas cosas».

Luego, también por chat, le comenté a Noelia, mi esposa, sobre la consolita en cuestión, así como buscando apoyo para comprármela, jejeje… 😅 Se rió y me dijo «eres tan nostálgico para tus cosas», pero me hizo aterrizar recordándome que había que recuperar la inversión de RetroConsolas y pagar otras deudas, así que, tristemente, desistí de la compra. Eso fue cerca de las 11:30 de la mañana.

Como a las 12:55, mi esposa me comentó que, como comprendía tanto el valor que es consola tenía para mí, estaba dispuesta a prestarme la mitad del dinero para que así pudiera comprarla. ¡Para qué les digo cuánto me alegré! Así que fui «corriendo» al sitio de Mercado Libre, entré a la página de la venta listo para quedarme con ella, pero al entrar noté que… ¡¡Ya la habían vendido!!

«No puede ser», me dije.

«No puede ser», me repetí.

«No puede ser», me volví a repetir.

No daba crédito a mis ojos: justo cuando podría haberla comprado, alguien más se me adelantó y la compró justo entre las 11:30 y las 12:55. Era increíble. Cuando le conté a mi esposa, tampoco lo podía creer. Pero bueno, fue así no más. Por más que intenté contactarme con el vendedor de la consola, no pude, ya que no tenía nada más a la venta como para hacerle una pregunta a través del sitio web. Simplemente, me la perdí. «Estas cosas me pasan solo a mí», me dije.

Todo esto ocurrió un jueves. El día lunes 25 sería nuestro aniversario de matrimonio, así que me concentré en terminar el regalo que tenía para Noelia, y así olvidar todo ese mal rato. De todas formas, estuve hasta el lunes con esa amarga sensación de haber estado tan cerca de la Family Video Game y habérmela perdido por minutos.

Mi esposa me entregó una caja similar a esta, con autoadhesivos chinos y todo 🤣.

El día lunes, al llegar a mi hogar luego del trabajo, le hice entrega de su regalo a mi esposa. Era un álbum de fotos bien bonito, y le encantó. Luego, ella me dijo que también me tenía un regalo, así que me pasó una caja de cartón bastante chica. Era, de hecho, una caja de cartón como la que se ve en la foto: sin envoltorio ni tarjeta ni nada. Me llamó mucho la atención, así que la abrí y…

Había cuatro cartuchos piratas de Family.

Yo miré los cartuchos con una extrañeza gigante: era como si los hubiera visto en alguna otra parte, pero no recordaba dónde. Fue entonces cuando me acordé: eran los cartuchos piratas que estaban en venta junto con la consola que me perdí. Con eso, se me encendió el foco y me di cuenta de todo. Miré a mi esposa, que estaba a punt de reirse, y le dije: «¡Tú la compraste!«.

Sus carcajadas fueron la confirmación de todo su plan.

Entonces, me entregó la consola: está en excelente estado, así como la caja, los controles y todo 😁. Luego de tantos años, al fin volvía a tener una Family Video Game, gracias a Noelia. ¡Mi esposa es genial! 😍 Además, me contó que cuando me ofreció prestarme la mitad del dinero para la consola, ella ya la había comprado hace mucho rato. Es decir, con su oferta, solo quiso torturarme… ¡y vaya que sí lo logró! Jajajaja…

Aquí les dejo una foto con un poco más de detalle de la consola que me regaló Noelia 🙂.

Es idéntica a la que tuve hace casi veinte años.
La consola venía con los dos controles, el cable audio/video y un adaptador de corriente (no aparece en la foto), todo en muuuuuy buen estado 😁.

Y así termino la primera parte de esta pequeña serie dedicada a mi antigua consola Family Video Game, modelo SY-700. Próximamente, publicaré la segunda, donde les contaré sobre los recuerdos que tengo de esta consola y los alegres momentos que pasé con ella y mis hermanos y primos. Muchas gracias por visitar Mi lado Nintendo. ¡Hasta la próxima! 🙂

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