Mi antigua Family Video Game – Parte II

Es hora de seguir con la pequeña serie donde hablo sobre mi Family Video Game.

Mi papá y su técnica para reparar transformadores

Una vez mi hermano Cristian, el mayor, llegó un una genial ocurrencia: según él, si al transformador de corriente le cambiábamos el switch de voltaje de 220v a 110v, podríamos ahorrar energía. Yo no tenía idea si era así o no, pero como mi hermano mayor me lo dijo, asumí que era cierto, así que lo cambiamos.

Luego de estar un rato jugando, comenzamos a sentir un olor muy fuerte a plástico quemado. Comenzamos a mirar para todos lados, tratando de averiguar qué se estaba quemando, ¡cuando de repente nos dimos cuenta que estaba saliendo humo del transformador de la consola! Apagamos todo de inmediato y llamamos a nuestro papá, asustados, pues pensábamos que la consola había muerto. Pero mi papá nos tranquilizó diciendo que la consola estaba intacta, que solo el transformador estaba dañado, y luego hizo algo bastante extraño: metió el transformador al refrigerador para que se enfriara.

Aún a día de hoy me parece curioso lo que hizo, pero lo cierto es que funcionó. Esa noche, luego de llevar un rato durmiendo, desperté con la música de Super Mario Bros. y con la voz de mi papá que alegaba no sé qué cosas. Así que de curioso me levanté y fui a la cocina, y ahí pillé a mi papá tratando de hacer que Mario saltara las plataformas del mundo 1-2, sin éxito. «Papá, ¡estás jugando al Mario!», le dije, riendo. Él me miró con cara de niño sorprendido en plena travesura: «Ehh… no, solo estaba probando si funcionaba el transformador… y sí, funciona», me dijo, mientras comenzaba a guardar todo, jajaja. Me quedé con ganas de ver hasta dónde llegaba. En una de esas lograba arribar hasta el castillo de «Kooba«, como él le decía, jajaja…

« Anterior Siguiente »

También te podría gustar...