Menix con M de McDonald’s

Todos sabemos que los chinos están locos, pero parece que su locura ya no tiene control alguno. Con ustedes, Menix.

La Menix-toria

La historia de esta consola se remonta a un par de meses atrás, cuando el padre de los famosos Sebastián y mellizos se las regaló en un frío anochecer de julio. Días antes, mi tío me consultaba sobre cuál de las consolas de la generación actual sería mejor comprar para sus niños. Pude haber dicho que la mejor era la Wii y así haber jugado más que ellos, pero por las edades de mis primos y sus poco cuidadosas manitos, lo mejor era una clónica china. El tiempo me daría la razón, pero eso lo veremos más adelante.

Así que a los pocos días llegó mi tío con la flamante Menix, que le costó más o menos $7.000 (unos USD 13), además de un cartucho chorrocientos-en-uno, cuyo precio no recuerdo, pero creo que se parece bastante al de la consola (sí, son bastante caritos). El día que les regaló el conjunto, yo estaba presente, y les ayudé a romper el papel de regalo mientras les escuchaba decir, emocionados, frases como:

– ¡Es un videojuego! ¡Es un videojuego!
– Eres el mejor papá del mundo.

Y cosas así.

Siendo sincero, hasta yo me sorprendí. Sabía que iba a ser una consola pirata china, pero esperaba ver una PolyStation o una FunStation. Sencillamente, Menix me superó, era algo totalmente inesperado… y desconocido. Pero aquel día no pude jugar con ellos, porque era tarde y yo debía salir. Sin embargo, al día siguiente la probé y pude comenzar a conocerla.

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