Creation: vida y obra de mi
consola clónica de NES – Parte II

Segunda parte y final de esta serie de artículos donde les cuento la historia de esta maravilla de consola.

El fin de una era

Por esos años, mi primo Diego y su hermano mayor Camilo, hijos de nuestro tío héroe del relato del principio de este artículo, tenían su propia consola clon de NES. Sin embargo, en algún momento de su inocente infancia, mis primitos trajeron la calamidad sobre dicha consola, por lo que esta dejó de ejercer sus funciones de entretenimiento apropiadamente, lo cual es una forma más elegante de decir que la echaron a perder. Sin embargo, antes de que la tiraran a la basura, le saqué el cartucho interno con juegos y me lo quedé.

Algún tiempo después de eso, llegaron a mi casa y nos pidieron prestada la Creation, ya que ellos, pobrecitos, no tenían con qué entretenerse, cosa que para un niño de 7 u 8 años es uno de los problemas más graves que haya enfrentado en su corta vida. Así que con mis hermanos decidimos prestársela, sin imaginar que ese sería el último día en que la veríamos sana y salva.

A las pocas semanas, no recuerdo cómo, me enteré de la fatídica noticia: mis primos siguieron su racha destruyeconsolas y ahora fue el turno de nuestra Creation. Mi cerebro comenzó a bombardearme con muchas preguntas, como «¿Qué vamos a hacer ahora?», «¿Podremos repararla?» y «¿Cómo es posible que mis primos fueran tan manos de hacha?». Y aunque esas preguntas eran buenas, la mejor fue «¿Cómo fuimos tan idiotas para prestarles nuestra valiosa consola a un par de niños sin sentido alguno de la responsabilidad?». Esta aún sigue sin respuesta.

Cuando hablé con nuestro tío sobre lo que habían hecho sus hijos, trató de hacer algo para repararla, tal como la primera vez, pero en esta ocasión la consola no se salvó. Lamentablemente, nuestra querida Creation ya no funcionó más. Al volver a casa, y en un intento por hacer que aquel clon de NES perdurara en el tiempo de cierta forma, extraje de su interior el cartucho de 60 pines que contenía los juegos y lo guardé, pues se me ocurrió que podía comprar en el futuro otra consola pirata y jugar en ella con la memoria de la Creation. Buena idea, ¿no? 😉

Pues bien, varios años después, en 2006, decidí comprar una consola pirata para dichos fines. Así que partí al centro a buscar una sucesora para nuestra Creation, llevando conmigo su cartucho con juegos. Cuando encontré la consola adecuada, una mítica FunStation, quise asegurarme de que esta no tuviera fallas, así que le pregunté al vendedor si me dejaba probarla, a lo que él accedió. Así que tomé el cartucho de la Creation que había guardado por casi 9 años, lo puse en la FunStation, encendí la consola y en el televisor del vendedor apareció… ¡el menú del cartucho 3.200 en 1 de mis primos 😩! De esa forma tan cruel me di cuenta de que la memoria de la Creation se me había perdido en algún momento durante todos esos años 😭.

Nota 1 X

Es cierto que hoy en día los chinos fabrican cartuchos y consolas piratas con 500 ó más juegos sin repetir, pero los casi 100 juegos diferentes que traía la Creation eran, para la época, algo casi imbatible.

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